Conversa y responde
Atiende preguntas, recoge información y guía al usuario dentro de un diálogo. Es útil cuando el objetivo principal es informar o canalizar una consulta.
Trabajadores IA supervisados que asumen tareas reales dentro de tu empresa.
Empieza por el sector, por una tarea concreta o por una necesidad a medida. Diseñamos agentes IA conectados a tus herramientas, documentos y procesos internos.
La tecnología debe ajustarse al trabajo que hay que resolver. No todo proceso necesita autonomía ni todas las consultas necesitan un agente.
Atiende preguntas, recoge información y guía al usuario dentro de un diálogo. Es útil cuando el objetivo principal es informar o canalizar una consulta.
Encadena reglas y acciones conocidas. Es la opción adecuada cuando el proceso es estable, repetitivo y puede describirse con pasos previsibles.
Trabaja con contexto, consulta recursos autorizados, decide el siguiente paso dentro de su función y escala a una persona cuando corresponde.
Cada sector tiene procesos, lenguaje, documentación, urgencias y límites distintos. Por eso los agentes IA de Aress se plantean primero desde la vertical de negocio y después desde las tareas que deben asumir.
Convierte juntas en actas, acuerdos y tareas, organiza incidencias y facilita el seguimiento de propietarios, proveedores y comunidades.
Convierte reuniones en tareas y contexto de expediente, cualifica consultas, localiza jurisprudencia en CENDOJ y mantiene el seguimiento bajo revisión del abogado.
Ordena consultas, solicita documentación, responde estados operativos, prepara traspasos internos y convierte conversaciones en tareas para el equipo.
Prepara el briefing previo, hace seguimiento post-consulta, reactiva pacientes y gestiona no-shows o presupuestos pendientes sin asumir criterio clínico.
Cualifica leads, coordina visitas, recoge feedback post-visita, propone alternativas de cartera y mantiene el contexto comercial actualizado.
Gestiona reservas, cambios y cancelaciones, atiende consultas frecuentes y prepara grupos o celebraciones para revisión del responsable.
El Coordinador recibe y organiza la incidencia; el Copiloto acompaña al técnico, recoge evidencias y documenta el resultado de la intervención.
Ordena consultas y seguimiento de participantes, relaciona casos con programas para revisión y prepara documentación e indicadores.
Si todavía no tienes clara la vertical, puedes empezar por la función que quieres cubrir. Esta lista agrupa los perfiles funcionales sin duplicarlos con las verticales sectoriales.
Responde dudas frecuentes, recoge solicitudes, identifica intención y deriva al equipo cuando el caso necesita supervisión.
Solicitar perfil →Pide información, ordena documentación, detecta faltantes, prepara registros y ayuda al seguimiento de trámites.
Solicitar perfil →Cualifica leads, pregunta necesidades, agenda contactos, prepara oportunidades y mantiene vivo el seguimiento.
Solicitar perfil →Busca, resume, clasifica y prepara información desde documentos internos, bases de conocimiento y carpetas autorizadas.
Solicitar perfil →Recibe avisos, solicita datos faltantes, recoge impacto, propone prioridad, abre tickets y prepara el escalado.
Solicitar perfil →Gestiona solicitudes de cita, cambios, recordatorios, disponibilidad y comunicación previa o posterior.
Solicitar perfil →Recoge síntomas y evidencias, consulta conocimiento validado, propone comprobaciones básicas y escala al técnico adecuado.
Solicitar perfil →Recuerda tareas, pide avances, detecta bloqueos, mantiene informados a los implicados y evita que los procesos se enfríen.
Solicitar perfil →El valor no está en una ventana de chat, sino en conectar el agente con el contexto, los documentos, los canales y las herramientas reales de la empresa. CRM, ERP, Nextcloud, Rocket.Chat, email, documentos y Kuoos como capa de comunicación multicanal pueden formar parte del proyecto.
Aress diseña agentes IA que pueden recibir información, consultar contexto autorizado, trabajar con herramientas concretas y escalar a personas cuando la situación lo requiere.
Elegimos la arquitectura según el nivel de sensibilidad del dato: desde modelos en infraestructura privada hasta APIs gestionadas, siempre con control de acceso, permisos por rol y trazabilidad.
Definimos dónde se procesa la información según su sensibilidad: infraestructura privada o API gestionada.
El agente trabaja solo con la información autorizada para su función, evitando abrir más datos de los necesarios.
Las conversaciones, decisiones y escalados pueden quedar trazados para revisar comportamiento, calidad y seguridad.
El agente ayuda, prepara y orienta, pero los casos sensibles pueden escalarse a personas responsables.
Consultar información no implica permiso para modificarla. El nivel de autonomía se define para cada función: las acciones sensibles pueden quedar condicionadas a aprobación humana antes de ejecutarse.
No entregamos una demo genérica. Definimos el puesto, sus límites, sus fuentes de conocimiento, sus integraciones y el modo de supervisión.
Sector, usuario, tareas, casos habituales, herramientas actuales, tono y objetivos del agente. Primero validamos si un agente aporta valor real o si una automatización convencional resuelve mejor el proceso.
Definimos skills, límites, fuentes de conocimiento, tono, reglas de escalado y comportamiento esperado.
Integramos documentos, formularios, CRM, ERP, Nextcloud, Rocket.Chat, email o canales de comunicación.
Revisamos conversaciones, corregimos respuestas, ampliamos capacidades y ajustamos el agente de forma controlada.
Probamos el agente con situaciones reales o controladas, revisamos permisos, excepciones y escalados, y ajustamos su comportamiento antes de incorporarlo a la operativa habitual.
Si no encajas todavía en una vertical o en una tarea estándar, empieza por explicar la necesidad. La convertimos en un puesto IA con tareas, herramientas, límites y supervisión.
Un agente a medida se diseña como un puesto real: qué debe hacer, con qué herramientas trabaja y cuándo debe escalar al equipo.
El objetivo no es automatizar por automatizar, sino crear un trabajador digital supervisado que reduzca carga, ordene información y ayude a ejecutar tareas concretas.
Nexo realiza la primera entrevista del proyecto: recoge sector, tarea, herramientas, datos disponibles, nivel de privacidad y supervisión. Convierte una necesidad todavía difusa en un briefing inicial que Aress puede valorar con criterio.
El objetivo no es que el cliente sepa pedir “un agente IA”, sino que explique el trabajo que necesita cubrir. Nexo convierte esa información en un primer briefing operativo.
“Necesito un agente IA” no es suficiente. Nexo ayuda a traducir la necesidad en sector, tareas, datos, herramientas, límites y supervisión para que podamos valorar el proyecto con criterio.